Los diseñadores más afamados desean hacer joyas peculiares

En todas las sociedades, las alhajas han tenido mucha significación. La perla, la turquesa, el ágata o el ónix o incluso el cobre y el zinc que se sacaban de la naturaleza eran signo de opulencia, reforzaban la personalidad y la imagen, e incluso se empleaban para la decoración o para combatir el mal de ojos.

Pero sin duda la grandeza de cada pieza tiene que ver con la cantidad de horas que se emplean para que puedan fabricarse.

En definitiva el mérito que hay en unos aretes, un brazalete o un anillos con circonitas no va a ser en realidad la valía creativa o productiva, la calidad o el carácter propio de los especialistas en joyería, puesto que lo que más importa va a ser que con una pieza que lleve amatista, turquesa, jade, azabache, turquesa o ágata nos interesa mostrar todo lo que sentimos por un familiar o amigo.

Las firmas más afamadas desean hacer joyas peculiares, usando ónix, turmalina, serpentina o hematita.

Los materiales menos vulgares por su refinamiento realmente son los más demandados para hacer broches, collares o aros, como pueden ser coral, azabache, jáde, aguamarina, ágata o el oro.

A día de hoy las joyas son muy diferentes, las piezas que llevan zafiro, amatista, aguamarina, jáde, etc. aparte de los accesorios para las muñecas de oro rosado serán lo más. E incluso los fabricantes de alhajas han comenzado a usar tejidos con la intención de fabricar accesorios.

Se va a ver mucho el estilo tribal de onlysilver y bohemio en collares maxi, alianzas que simulan a perros, conejos, cocodrilos, búhos, etc., en varias tonalidades como por ejemplo el plateado, el turquesa y el rojo e incluso enormes. Los colgantes, anillos, pendientes, collares, etc. de estilo vintage y con crisantemos, zinnias, orquídeas, pétalos de rosa, etc. se llevan mucho.

Al comprar una gargantilla, un collar, un anillo o una pulsera nos interesa que destaque por su originalidad. Las mujeres evidentemente se ven más guapas y obviamente las combinan con la ropa y unos escarpines, slippers, mules, bailarinas, etc..

Los hombres tienen menos variedad pero sin duda cada vez las utilizan más.

Es bueno informarse en un comercio que conozca si desea comprar una alianza, unos aretes, una esclava, un colgante, etc. y además eche un vistazo a en la red puesto que puede conseguir mejores precios. Asimismo tenga presente que en su establecimiento o por internet pueden ponerle el nombre de su abuelo, abuela, padre, madre, hija, hijo, marido o mujer en la joya.

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