Conservar nuestro bienestar tiene mucho que ver con las costumbres

Conservar nuestro bienestar tiene mucho que ver con las costumbres que deberíamos mantener de cara a sentirnos bien, una buena alimentación, la actividad física y mental, además de la higiene personal resultan ser muy importantes a lo largo de la vida. Cuando nos hacemos mayores, estas obligaciones se incrementan y quizás pudiera ser un buen momento para considerar que va a ser lo que nos vendría mejor.

Una correcta alimentación será imprescindible de cara a las personas, cuando vigilamos nuestra alimentación diremos que es mucho más improbable que caigamos enfermos. Cuando a nuestro cuerpo le proporcionamos nutrientes que en ningún caso le favorecen, podemos ponernos enfermos.

Dependiendo de los años que tengamos es aconsejable un tipo de alimentación distinta. Con la edad la exigencia de nutrientes será más baja,causado por el desgaste de nuestra musculatura. Aunque nos conviene en determinadas ocasiones la dietetica y nutricion y aumentar la ingesta de vitaminas y minerales. Esto quiere decir que los hombres y las mujeres que son mayores deben ingerir pocas grasas y en cambio multiplicar  la ingesta de verduras, frutas y cereales.

De ninguna manera será preciso que el facultativo nos informe de la cosmetica y belleza con el objetivo cambiar nuestros hábitos de alimentación, nos debemos anticipar y así conseguiremos beneficiar a el cuerpo.

Seguramente solo necesitemos hacer algunas variaciones. La comida no debe de llegar a ser un problema, además tampoco tendremos que creer que las correcciones que realicemos van a quitarnos el gusto por los alimentos, podemos pasarlo bien con la comida conociendo lo que nos puede llegar a perjudicar. Podremos elaborar menus distintos y apetecibles con un montón de productos sanos que están dentro de los supermercados.

A nuestro cuerpo le va a venir fenomenal que hagamos algún tipo de ejercicio. De esta manera vamos a tener menos incidencias de cara a nuestra salud y vamos a estar más alegres. Llevar una vida sedentaria podría ocasionarnos algunas afecciones como serían la hipertensión o la obesidad.

Realizar ejercicio para nada conlleva a fatigarse, tendríamos que empezar poco a poco y aumentaremos el ritmo sin llegar a forzar el cuerpo.  Si somos mayores para nada tenemos que asistir a un centro deportivo, también es bueno jugar a la petanca ó caminar por el campo. Lo primordial es moverse. Si somos mayores de sesenta o incluso apenas tenemos costrumbre de hacer ejercicio diremos que es mejor acudir a nuestro facultativo para que nos aconseje.

El deporte vincula a los seres humanos e incluso incentiva el cerebro. Cuando los seres humanos se juntan para realizar ejercicio físico se desarrolla un ambiente de amistad. Se animan entre ellos, se crea diversión de tal forma que va a ser natural hacer amigos en esta atmósfera.

Para concluir diremos que si queremos mantener el cerebro en buen estado debemos ejercitarlo.Los sujetos dinámicos e incluso exigentes retienen mejor las aptitudes al pasar los años que los que en ningún caso han desarrollado su mente mucho. La actividad mental la podríamos mejorar a cualquier edad, sin duda muchas mujeres y hombres practican ejercicios mentales en el momento que se jubilan debido a que de ninguna manera pudieron en su juventud.

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Acreditaciones que debe aportar un franquiciador

De cara a esta época de enorme dificultad económica y altos registros de paro, el sistema de franquicia ha llegado a ser una opción para mucha gente, puesto que en el programa de franquicias español todas las que funcionan con una reducida financiación  han logrado formar parte del comercio y todo indica que han venido a quedarse en el mercado. La causa de este buen acogimiento radica en que los pilares que se mantienen con esta adquisición van en la línea de losmás buscados por los empresarios. Los criterios en los que se basan estas empresas se vinculan alámbito de las prestaciones como gestorias, consltoras o inmobiliarias que en la mayoría de las situaciones no requieren un lugar de cara a ejercer esta labor. También nos encontramos en esta lista negocios como serían fruterías ó peluquerías que precisan un establecimiento de cara a ponerse en marcha.

De todas formas se considera muy necesario que unas franquicias tenga un lugar que le sirva de escaparate para darse a conocer y ganar notoriedad entre los potenciales clientes. Sin embargo, en nuestro estado bastantes franquiciados solamente necesitan su domicilio particular, un portátil y un móvil. En estos casos estaríamos hablando de franquicias low cost que no van a ser  iguales a las de baja financiación.

En estas franquicias de la misma forma que ocurre con las que necesitan una financiación más elevada, el emprendedor tiene que pensar que todo negocio requiere un tiempo de maduración de tal forma que el autónomo ha de tener recursos propios a la hora de mantener la firma, abonar los salarios a los trabajadores en el caso de que existieran y poder abordar las cuotas de arrendamiento del lugar desde el cual desempeña su actividad.

Dejando a un lado el dinero necesario para unirse a un conjunto de empresas, no hay profesionales de ese ámbito que sostengan lo contrario a la siguiente afirmación: Las franquicias de baja adquisición de ningún modo serían lo mismo que las de bajo coste. Sería muy necesario diferenciarlas y de este modo no liar a los empresarios.

Los cuatro puntos básicos en un contrato de franquicias son:

El franquiciador.- Diremos que es una persona física ó jurídica dueña de una marca que, después de examinar las capacidades de su empresa con uno o incluso varios negocios propios durante un espacio de tiempo de ningún modo menor de 12 meses para unas franquicias rentables, decide traspasarlo a otros individuos que se llaman franquiciados por cantidades monetarias que se formalizan en un acuerdo por las dos partes.

El Saber hacer.- Diremos que son los conocimientos que el poseedor de una marca ha ido adquiriendo alponer en funcionamiento su negocio. Método propio se transmite al franquiciado con textos descriptivos que serán concretos y van a aportar valor añadido, estos textos descriptivos no se revelarán a personas que no pertenecen a la organización.

El derecho de entrada.- Va a ser el dinero que el franquiciado aporta al franquiciador en el momento de iniciar su negocio con el distintivo y que le otorga la posibilidad de su utilización, además de un permiso a la hora de poder trabajar en un lugar específico, además de que con esta cantidad tiene un periodo de formación y un asesor para que le ayude a resolver cada uno de los problemas que puedan aparecer al principio.

El franquiciado.- Será el inversor que puede ser persona física ó una empresa que adquiere un permiso para la utilización de una marca determinada. La cesión de ese distintivo se llleva a cabo con dinero que aporta el franquiciado y además se le prestará ayuda al comienzo y  siempre que el contrato esté en vigor.

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